Hola, yo soy Alejandra Guadalupe Millanes Esquer y nací el 9 de octubre de 1990 en Huatabampo Sonora, tengo 18 años de edad. Soy la cuarta de cinco hijas. Mi papá se llama Cirilo Millanes Soto y es comisionista de un OXXO; mi mamá se llama Ramona Esquer Mendívil y es ama de casa; mis hermanas son Verónica, Florita, Miriam y Kassandra. Somos una familia muy unida y feliz.
Desde pequeña siempre he sido muy extrovertida y alegre, además de curiosa. Antes de entrar a preescolar ya sabía las vocales, el abecedario y los números, por lo que al entrar al kinder “Pedro de Alvarado” a los 3 años de edad me aburrí rápidamente, me desesperaba el hecho de no hacer más que pegar bolitas de papel y sopitas en los dibujos o estar escribiendo las letras que ya me sabía. Ese enfado influyó en mí para interesarme por cosas nuevas como el baile y la poesía. En una ocasión fui invitada a participar con un baile en una kermés escolar de la primaria “Jesús García Corona” y acepté; fue mi primera participación cultural. Recuerdo que mi mamá se esmeró mucho en hacer mi vestuario y mi hermana Florita en ensayarme el bailable “la plaga” de Alejandra Guzmán. Me encantó la sensación de estar frente a un público y recibir sus aplausos al finalizar mi participación. Al graduarme del kinder participé con unas palabras de despedida que mi mamá preparó. Fue el comienzo de mi gusto y desarrollo cultural y artístico.
Entré a la primaria “Jesús García Corona” a los 6 años de edad. Rápidamente me nació el gusto por la escuela obteniendo mis primeras notas buenas. Mi facilidad de interacción y de relacionarme con los demás me permitió hacer muchos amiguitos y darme pronto a conocer entre los estudiantes, por lo que fui elegida "Reyna del Día del Niño" por dos años consecutivos, en 1ro. y 2do. grado de primaria. En cada evento que se realizaba en la escuela mis amigos y yo participábamos con bailables y sketch, también formaba parte de la tabla rítmica que desfilaba en representación de la escuela. En 4to año de primaria, a los 10 años de edad, pasé una gran tristeza: la mamá de mi mejor amiga, Daniela, falleció de cáncer y mi amiga tuvo que irse a vivir con unos tíos a Los Mochis Sinaloa. Fue muy difícil, con ella compartí toda mi vida, siempre fue como mi hermana y separarme de ella fue un dolor que hasta la fecha no logro superar; aún así mantuvimos contacto y jamás se perdieron los lazos de amistad. Mis años en primaria me ayudaron a descifrar que yo estaba destinada a desarrollarme en el ámbito artístico y cultural. En 4to. grado de primaria fui invitada a grabar unos comerciales para la televisora TELEMAX, con el tema del futuro de nuestro país. Después de muchos concursos de declamación, participaciones de baile, canto, oratoria, actuación, dibujo y de haber obtenido el primer lugar de calificación en cada año cursado, finalmente me gradué llevando el nombre de la generación; un logro que me hizo senir muy orgullosa y satisfecha.
Desde pequeña siempre he sido muy extrovertida y alegre, además de curiosa. Antes de entrar a preescolar ya sabía las vocales, el abecedario y los números, por lo que al entrar al kinder “Pedro de Alvarado” a los 3 años de edad me aburrí rápidamente, me desesperaba el hecho de no hacer más que pegar bolitas de papel y sopitas en los dibujos o estar escribiendo las letras que ya me sabía. Ese enfado influyó en mí para interesarme por cosas nuevas como el baile y la poesía. En una ocasión fui invitada a participar con un baile en una kermés escolar de la primaria “Jesús García Corona” y acepté; fue mi primera participación cultural. Recuerdo que mi mamá se esmeró mucho en hacer mi vestuario y mi hermana Florita en ensayarme el bailable “la plaga” de Alejandra Guzmán. Me encantó la sensación de estar frente a un público y recibir sus aplausos al finalizar mi participación. Al graduarme del kinder participé con unas palabras de despedida que mi mamá preparó. Fue el comienzo de mi gusto y desarrollo cultural y artístico.
Entré a la primaria “Jesús García Corona” a los 6 años de edad. Rápidamente me nació el gusto por la escuela obteniendo mis primeras notas buenas. Mi facilidad de interacción y de relacionarme con los demás me permitió hacer muchos amiguitos y darme pronto a conocer entre los estudiantes, por lo que fui elegida "Reyna del Día del Niño" por dos años consecutivos, en 1ro. y 2do. grado de primaria. En cada evento que se realizaba en la escuela mis amigos y yo participábamos con bailables y sketch, también formaba parte de la tabla rítmica que desfilaba en representación de la escuela. En 4to año de primaria, a los 10 años de edad, pasé una gran tristeza: la mamá de mi mejor amiga, Daniela, falleció de cáncer y mi amiga tuvo que irse a vivir con unos tíos a Los Mochis Sinaloa. Fue muy difícil, con ella compartí toda mi vida, siempre fue como mi hermana y separarme de ella fue un dolor que hasta la fecha no logro superar; aún así mantuvimos contacto y jamás se perdieron los lazos de amistad. Mis años en primaria me ayudaron a descifrar que yo estaba destinada a desarrollarme en el ámbito artístico y cultural. En 4to. grado de primaria fui invitada a grabar unos comerciales para la televisora TELEMAX, con el tema del futuro de nuestro país. Después de muchos concursos de declamación, participaciones de baile, canto, oratoria, actuación, dibujo y de haber obtenido el primer lugar de calificación en cada año cursado, finalmente me gradué llevando el nombre de la generación; un logro que me hizo senir muy orgullosa y satisfecha.
A los 12 años entré a la Secundaria Gral. "Tierra de Generales"; mi alto promedio de primaria y mis participaciones en clase me hicieron ganar la atención de mis maestros. Todo el primer año de secundaria me dediqué 100% a la escuela, fui súper responsable con mis tareas, repasaba mis apuntes, estudiaba para los exámenes, cumplía con los trabajos y actividades asignadas y seguía las reglas al pie de la letra; fui una clase de niña nerd, con mi uniforme cuatro dedos debajo de la rodilla, impecablemente limpia, bien peinada y cero maquillaje (y cuando digo cero, ¡ES CERO! ni siquiera brillo labial). Resultado: calificación perfecta, ¡10!. Esa fue mi etapa de adolescencia: seriedad, extrema responsabilidad, enfoque total a mis estudios, mucho apego a la familia y prácticamente nada de fiestas, ¡al menos no me dio la rebeldía!. Continué con mis participaciones culturales y artísticas dentro y fuera de la escuela, fui invitada en muchos eventos municipales, en campañas políticas y en grabaciones de spot publicitarios en la radio de mi localidad, XEYO Radio Lobo. Posteriormente fui relajándome en mis estudios, empecé a interesarme más por mi aspecto y me desenfadé. Aunque mi alegría y buen humor siempre estuvieron presentes, ahora disfrutaba más de lo que hacía, sin tanta presión, sin tanto estrés, eso sí, jamás descuidé la escuela, pero digamos que ya no era tan "ñoña", ahora era la chava dedicada que se esmeraba en sus trabajos, inteligente y centrada, pero sin dejar de ser divertida y sigue rollo. Tuve la oportunidad de dirigir una revista escolar llamada "The Party" que vendíamos en nuestra escuela y en otras más. Siempre me gustó mucho escribir, redactar y ponerle un toque de humor a las cosas; eso hice en la revista. Esta fue una de las razones por las cuales pronto decidí que estudiaría Ciencias de la Comunicación. Cumplí 15 años de edad y adquirí mi estilo y personalidad que prácticamente he conservado hasta hoy, comencé a salir más a fiestas y tardeadas escolares, convivía más con mis amigos y me convertí en una clase de fashionista novata. Me gradué de la secundaria con excelencia académica, promedio de 10 gral., por segunda ocasión llevé el nombre de la generación; un éxito más en mi vida que me dejó muy satisfecha.
Ingresé a la preparatoria, el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios nº63; me atrevo a decir que fue una de las etapas de mi vida que más disfruté. Viví toda clase de emociones, conocí a amigos verdaderos y a personas mucho muy especiales que me hicieron madurar en varios aspectos y me dejaron grandes enseñanzas. Las bromas, risas, chistes, alegría y payasadas se volvieron parte característica de mí. Formé parte del club de teatro en la escuela y me tocó interpretar papeles como el de una naca, el de una cómica empresaria y el de la srita. Laura. Mis participaciones académicas y culturales continuaron presentándose; concursé dos años en la materia de Lectura Expresión Oral y Escrita a nivel estatal obteniendo 3er. y 2do. lugar respectivamente; también concursé en declamación y participé en dancing de candidatas a reyna estudiantil, en dancing de candidatas a "Chica Fuerza Joven" del PRI y en canto para diferentes eventos como el día de las madres, festivales escolares y eventos políticos. Fue una etapa inolvidable y que me marcó de forma muy positiva, ya que a pesar de haber pasado por momentos deprimentes, nostálgicos, de baja autoestima y de tristeza, también pasé inolvidables situaciones que me hicieron muy feliz, como el hecho de encontrar a mis grandes amigas -LAS TORTAS DEL BARRIO- que me hicieron ver la vida más relax y me enseñaron a reír desde el alma. Mis befas, jamás las olvidaré. ¿Cómo olvidar los reportes escolares, los sermones del prof. Balderrama por andar jugando al chicote como niños chiquitos (donde por cierto salí volando como supermán!), los regaños por andar aventándonos globos con agua, las veces que nos bañamos en la regadera de pasto de el deportivo, las bromas, las risas, los pleitos, los deschongues, el mitote, la empresa de payasitas que creamos (que hasta se convirtió después en empleo! jaja) y miles de cosas más? Sin duda, algo para recordar eternamente. Para esta edad mi pensamiento se desarrolló ampliamente, considero que adquirí la madurez necesaria para hacerme responsable de mis actos y tomar mis propias decisiones. Siempre fui de alguna manera muy independiente: trabajaba los fines de semana y vacaciones, tenía beca escolar y sabía administrar bien mi dinero. Yo me hacía cargo de mis gastos, tanto como de la escuela como personales; trataba de cooperar lo más posible con la economía familiar. En casa todo fluía bien, la comunicación familiar siempre ha sido muy buena. Con mis papás siento una entera confianza y todo el tiempo los he tenido al tanto de mi y de mi vida. Con mis hermanas no es la excepción, a pesar de ser muy distintas compartimos un gran Amor mutuo y son mis Mejores Amigas, sobre todo la menor, Kassandra, quizás por el hecho de que las mayores se casaron y ya no estaban en casa y ella y yo siempre estuvimos juntas, hasta en el mismo cuarto. Se convirtió en mi BFF, mi consejera, mi confidente, mi aliada... la peque que aguantaba mis tontadas y ridiculeces, mis escenas de pánico al ver una arañita, mis niñerías y mi actitud de loca desquiciada algunas veces. Mi familia, lo más valioso que poseo, lo que más quiero en este mundo, mi orgullo, mi admiración, mi motivación y la razón de ser quien soy. No hay cosa que yo no haría por ellos. ¡LOS AMO!. Entonces llega un momento crucial en mi vida: tomar una decisión sobre mi futuro, ¿qué estudiar?, ¿dónde?... y no fue tan difícil, pero si dudé. Ya tenía visto estudiar Ciencias de la Comunicación, sólo que no esperaba que se presentaran factores que me hicieran dudar un poco sobre si esa carrera me dejaría la satisfacción económica que esperaba, si encontraría fácilmente empleo o si quería eso sólo para ser una estrellita de tv. Gracias a Dios borré toda duda al concentrarme en mi, en lo que yo quería, en lo que me apasionaba hacer, en lo que dictaba mi corazón y, ¡en informarme!. Así pues, me gradué del bachillerato con un excelente promedio: 9.9, calificación casi perfecta; una emotiva ceremonia de clausura, la triste despedida de mis amigos, de mi escuela, el orgullo y satisfacción de mis papás en sus ojos, la admiración y felicidad de mis hermanas por un triunfo más en mi vida, mis emociones cruzadas, un nudo en la garganta y finalmente el abrazo y las palabras de mi hermana Florita que hicieron ese llanto fluir: "hermana, eres mi orgullo, te admiro y te quiero mucho flaca, siempre estaré contigo festejando todos tus logros, aplaudiéndolos y apoyándote en todo momento... eres mi debilidad, ¡TE QUIERO MUCHO!"... y ella es mi gran ejemplo, a quien admiro y quiero profundamente, a quien muchas veces imité porque representaba para mi la mujer perfecta, y aunque después comprendí que cada quien debe tener una personalidad propia, ella influyó mucho en mí para llegar a ser como soy hoy. Entonces era el momento de partir, mi futuro esperaba por mí en la Universidad de Sonora, plantel Hermosillo. ¡Qué momento tan difícil! decir adiós con lágrimas en los ojos, dejar mi casa, mi hogar, mi familia y amigos... Besé y abracé fuertemente a mi papi sin quererlo soltar, subí al carro y emprendí mi viaje. Recuerdo que ni siquiera senti las lágrimas corriendo por mis mejillas al voltear y ver alejarse mi Huatabampo, aceptar que asi tenía que ser, era mi futuro, mi lucha por alcanzar mis sueños... Y llegué a Hermosillo, ciudad grandísima en comparación a mi pueblo, calurosa, agitada, llena de gente desconocida. Decidida a todo, me dispuse a empezar una clase de vida nueva, y con la frente en alto me abrí paso por el camino hacia mi meta. Hoy, a un mes de haber llegado aquí, puedo decir que me siento tranquila y contenta por como se han ido dando las cosas. He encontrado personas realmente valiosas que me han ayudado a hacer menos triste la separación con mi familia, que me han hecho sentir como en casa y me han ofrecido su sincera amistad. La escuela me gusta mucho, al igual que las materias; mi carrera cada vez me agrada más y los maestros, en su mayoría, saben lo que hacen, dominan los temas. Además estoy en el taller de teatro, donde puedo sacar parte de mis emociones de una manera artística; también me sirve mucho de relajación y de distracción. Estoy aprendiendo la difícil tarea de ser ama de casa, ya que en el departamento donde vivo yo debo cocinar, lavar, limpiar y hacer todo el quehacer necesario. Me gusta, me siento cómoda, estoy consciente de que es un gran paso en mi vida y que todos los sacrificios que he hecho y sigo haciendo tienen un muy buen fin, y será recompenzado. Extraño mi hogar, mi familia, mis amigos, pero siempre los llevo conmigo en mente y corazón... Sé que Dios me acompaña a donde quiera que voy y que también está cuidando de mis seres queridos; tengo fe en que todo estará bien, que las cosas saldrán como yo espero y con la ayuda de mi Diosito sé que lograré todos y cada uno de mis sueños. No me rendiré, lucharé hasta el cansancio por verme realizada y en un futuro no muy lejano ser una exitosa empresaria y conductora de un distinguido programa televisivo, seré reconocida como una de las mejores comunicólogas en el país y en el mundo entero, viajaré por el mundo y ayudaré siempre a mi familia, formaré mi propio hogar y le daré todo mi Amor... con todo el favor de Dios, espero ser muy MUY FELIZ!
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